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Salud agoniza: ambulancias se caen a pedazos y habría desvío de fondos del SEME

Los funcionarios sindicalizados del Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias (SEME) denunciaron que las ambulancias están en pésimo estado ante la falta de mantenimiento. Sospechan que se estarían desviando los fondos. Mientras tanto, en muchas ocasiones los pacientes quedan varados en las rutas durante los traslados.​

  • 04/03/2020 • 08:35
Ambulancia del SEME que quedó varada en la ruta días atrás. Gentileza.

Días atrás, desde la ciudad de Quiindy un paciente fue trasladado hasta la capital a bordo de una ambulancia del SEME. En el trayecto el móvil perdió la dirección y quedó varado al borde de la ruta. Por un milagro el accidente no fue grave y el paciente pudo llegar vivo a Asunción. Este episodio es una muestra de cómo operan las ambulancias del Ministerio de Salud. Ningún vehículo está en optimas condiciones para operar y el servicio se cae a pedazos.

El Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias (SEME), dependiente del Ministerio de Salud Publica, cuenta actualmente con apenas ocho ambulancias operativas según los registros de guardia del fin de semana a los que accedió el programa La Caja Negra.

La mayor parte de las unidades sufre de desperfectos mecánicos o fallas que imposibilitan su uso. Fotografías y videos demuestran que durante el fin de semana solamente 8 ambulancias del SEME estuvieron al servicio de la ciudadanía.

Sin embargo, desde Salud Pública se insiste con negar la situación, asegurando que de los 25 móviles, 23 están en servicio y que constantemente se realizan arreglos momentáneos, al usar como repuestos los móviles que presentan problemas. “Este es un servicio que funciona las 24 horas, y lógicamente tendrá problemas. Hay personal que hace mal uso y estropea antes de tiempo el vehículo”, justificó Pablo Zapatini, director del Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias.

Durante los años 2015 y 2016 se fortaleció el servicio con la compra de 200 ambulancias con soporte básico. Las unidades tuvieron un costo de USD 48.000 cada una, a diferencia de los USD 80.000 invertidos en gestiones anteriores, lo que generó un ahorro de 4 millones de dólares para el Ministerio.

En teoría, con la adquisición de esas nuevas unidades la calidad de atención debió haber mejorado. Sin embargo, varias de esas nuevas unidades no están operativas por retrasos burocráticos y las que están carecen de manteniendo técnico adecuado.

El servicio que presta el Ministerio de Salud a través del SEME ingresó al estándar de cobertura internacional requerido por la OPS/OMS, cuya relación es de una ambulancia por cada 25.000 habitantes, sin embargo en la realidad el servicio se cae a pedazos.

DESVÍO DE FONDOS

Alma Amarilla, secretaria general del Sindicato de Funcionarios del SEME, mencionó que el inconveniente se registra hace tres años y que ningún director se encargó de dar una solución definitiva. “Hay un problema de fondo y de forma, cada director que cae solo deja fluir el servicio y hace un parche, porque envían solo al taller”, dijo.

La funcionaria sostuvo que el presupuesto del SEME en realidad no se utiliza para dicho servicio muy importante para la población. “El presupuesto del SEME es de casi G. 60 mil millones pero hace tres años que no vemos ese presupuesto”, indicó.

Amarilla denunció que los rodados no cuentan con mantenimiento al día. En ese sentido citó que los frenos no son ajustados, las correas están flojas y no funciona el aire acondicionado. Esto último también ocasiona que los pacientes se descompensen durante el trayecto.

Por su parte, Francisco Benítez, secretario de Organización del Sindicato de Funcionarios de SEME, recordó que tuvo que hacer seis días de huelga de hambre para exponer las graves irregularidades que se registran en el servicio de Salud Pública.

Cuestionó que el director general de Servicios de Salud, Juan Carlos Portillo, fue el encargado en su momento para desmembrar el servicio y ahora está utilizando el presupuesto del mismo para otras actividades.

Alma Amarilla coincide en sospechar que habría un desvío del presupuesto. “No quiero hacer juicios de valor, pero quiero creer de que hay desvío de fondos. No podemos estar en estas condiciones, somos la cara del Ministerio de Salud”, lanzó. Fuente: HOY.