¿Y vos, ya postulaste a tu coloso?

¡Apurate! Hasta el próximo 17 de julio tenés tiempo para postular a tu aí±oso árbol de especie nativa y ser parte de la competencia “Coloso de la Tierra 2018”, un emprendimiento de la organización ambiental “A todo pulmón, Paraguay respira”.

ada persona que inscribe a su coloso, comparte la historia de su árbol, además de las características del mismo. Pueden participar los árboles, sólo de especies nativas, que tengan 3 metros de circunferencia o 20 metros de altura ubicado en cualquier punto de la región Oriental u Occidental de nuestro país.

Para candidatar a un coloso se debe ingresar a www.atodopulmon.org

El concurso anual “Colosos de la Tierra” tiene como finalidad premiar a los árboles más grandes de nuestro país, para generar conciencia en la población sobre la importancia de preservar los bosques nativos y el respeto hacia los recursos naturales. Los árboles ganadores serán denominados “Colosos de la Tierra.” El premio será una placa de reconocimiento, además de paquetes turísticos para conocer lugares naturales de nuestro país.

Hasta el momento son 48 los candidatos del concurso “Colosos de la Tierra” de la A Todo Pulmón. Pertenecen a 13 especies nativas de 12 departamentos del país y de la capital.

Los árboles postulados son de los departamentos: Central, Paraguarí, San Pedro, Caaguazú, Canindeyú, Itapúa, Misiones, Concepción, Caazapá, Cordillera, Boquerón y Presidente Hayes.

El Chaco paraguayo hasta el momento cuenta con 3 árboles que han sido postulados y rescatamos una de las historias de los árboles chaqueños: 

“Es una reliquia dentro de la comunidad Cacique Mayeto (comunidad indígena); hace más de 30 años está dentro del predio de la escuela Cacique Mayeto. El Samuu o palo borracho es uno de los árboles más representativos de la región del Chaco. Según dicen, el profesor Willy Ortiz en el año 1983 vino a la comunidad, precisamente a la escuela Cacique Mayeto, y vio al Samuu y quedó maravillado por sus hojas y sombra. Junto con los padres, decidieron que este árbol sería el centro de nuestra escuela y fue así hasta ahora con 35 años de existencia. Según cuentan, los ancestros usaban como heladeras y de las ramas hacían artesanías, y las flores podían masticar o tener en la boca como caramelo”.

Articulos Relacionados

Comentarios