CIRUGÍAS ÍNTIMAS

CIRUGÍAS ÍNTIMAS

Las cirugías íntimas son solicitadas por las mujeres que desean corregir su anatomía debido a su insatisfacción con la apariencia de sus genitales. Años atrás les preocupaba reconstruir defectos posparto; ahora buscan mejorar el confort, la calidad de vida y las relaciones sexuales.

Una cirugía plástica no está exenta de riesgos, por ello debe realizarla un médico certificado, después de evaluar si es necesaria, y con todos los estudios previos. Partos o embarazos traumáticos, envejecimiento de los tejidos y músculos de la zona vulvovaginal y hasta cambio de peso motivan a las féminas a pasar por el quirófano.

El doctor Osvaldo Aquino, cirujano plástico, opina que “la labioplastia es la cirugía íntima femenina más demandada, y consiste en el embellecimiento o reducción de los labios genitales de la mujer. Es una de las operaciones de cirugía plástica con mayor auge por diversos motivos estéticos y físicos”.

Según describe el especialista, es un tipo de intervención quirúrgica cuyo objetivo es cambiar o mejorar los labios genitales mayores o menores femeninos. “Muchas veces los motivos son estéticos, ya que la paciente se siente incómoda con la apariencia o dimensiones de sus genitales. Otra causa es el envejecimiento de la zona, la incomodidad para llevar ropa ceñida, o incluso la práctica de ciertos deportes como montar a caballo o spinning”. Y explica que otras razones que empujan a muchas mujeres a decidir hacerse una cirugía íntima, “son las dificultades para tener relaciones sexuales. Un gran porcentaje de las mujeres que se operan lo deciden por problemas para tener intimidad con su pareja. Y es que crea cierta inseguridad durante el sexo, poseer unos labios menores con un tamaño más grande de lo normal”, asegura.

“La intervención más demandada es la reducción de labios, así se reducen a un tamaño funcional, y estéticamente más normal, sin que pierdan su función protectora o sensibilidad. Y es que muchas mujeres tienen un problema en sus labios genitales externos por un tamaño o grosor excesivo”.

El facultativo afirma que este tipo de intervención estética devuelve la confianza y la seguridad en las mujeres, mejorando su vida sexual y autoestima.

“La recuperación es relativamente rápida. El periodo de convalecencia se adapta a la actividad laboral, como mucho 72 horas. Pueden volver a tener relaciones sexuales en el plazo de un mes, pero depende de las indicaciones del cirujano plástico”, advierte el doctor Aquino.

Otros procedimientos son la liposucción de pubis y la himenoplastia o reconstrucción del himen.

En los varones

El doctor Julio Recalde Aguirre, cirujano plástico, menciona que en varones las cirugías íntimas que más se realizan son la lipoaspiración del área del pubis y la cirugía de reposicionamiento y fijación cuando el pene ha caído mucho luego de la pérdida de peso. “Mi preferencia y habiendo tenido conversaciones con colegas urólogos, es no intervenir quirúrgicamente a estos pacientes”.

Explica el galeno que “el tamaño promedio del pene erecto en nuestra región varía de 12 a 15 cm y en otras razas pueden ser mayores o menores”. Si bien “existen varias técnicas de alargamiento, ninguna ha demostrado tener un valor real y los riesgos incluyen la pérdida de la capacidad de erección del miembro. Se inyectan grasa y ácido hialurónico, por ejemplo, con resultados no muy alentadores”, revela el cirujano.

Otro dato, “las mejorías en cuanto a longitud de las que se habla con seriedad son de 1 a 2 cm y los riesgos son trombosis intrapeneanas, necrosis, alteraciones de la sensibilidad y la duración de la erección. Apeligra la vida al inyectar productos que podrían entrar en la circulación y detonar embolias”.

mirtha@abc.com.py

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