Socióloga seí±ala que el Congreso es una élite cerrada de cómplices

Socióloga seí±ala que el Congreso es una élite cerrada de cómplices

La socióloga Milda Rivarola describe como una élite cerrada de cómplices al Congreso Nacional, donde los parlamentarios siguen gozando de impunidad. En este análisis, recurrió a un concepto de 1920 de Vilfredo Pareto.

La socióloga, historiadora e investigadora Milda Rivarola analizó el escenario político, donde se encuentran los casos de los parlamentarios que siguen gozando de impunidad, como José María IbáñezÓscar González DaherVíctor BogadoJorge Oviedo Matto y otros. Recurrió a un concepto de 1920 de Vilfredo Pareto.

“Hay una élite, un grupo de poder, que para mantenerse en el poder recurre a ciertos rituales, división de poderes, elecciones, que son simplemente formas”, señaló.

En ese sentido, explicó que eso sucede en la clase política paraguaya porque finalmente hay acuerdos, pactos, componendas, distribución de impunidad y de dinero entre los poderes del Estado.

Señaló que los miembros del Parlamento, que son eventualmente desaforados, “saben perfectamente que el Poder Judicial, con los que tienen pacto, no los va a castigar, o tienen un juicio que dura seis años o les dan penas miserablemente ridículas”.

“Hay una distribución de poder entre ellos que viola el orden legal y se defienden mutuamente”, manifestó.

Describió que cuando un miembro del Parlamento es atacado, “su bancada pacta con las demás y lo defienden constantemente porque es una coalición”.

Añadió que el Congreso “no se trata de una sumatoria de representantes de las voluntades populares, como quiere decir el texto legal ”y apuntó que más bien se trata de “una élite cerrada que se defiende a sí misma y apela a cualquier mecanismo para seguir manteniendo el poder”.

Añadió que el único momento en donde los políticos precisan y rinden cuentas supuestamente a la ciudadanía es durante las elecciones. “A mí me dan como risa los editoriales de los diarios, que instan a la ciudadanía a indignarse y a salir a ejercer ciudadanía, porque esa élite de poder dejó sin ningún canal de participación, fuera de las elecciones, a la ciudadanía”, acotó.

A renglón seguido, Milda resalta que esa élite controla al electorado incluso al momento de las elecciones vía clientela. “El 40 o 50% del electorado realmente no elige. Está devolviendo favores de ayudas sociales, cargos y todos los mecanismos de coacción que tiene esa élite para presionar a su clientela”, significó.

La historiadora en ese sentido se refiere al típico arreo, al que recurren los partidos tradicionales, donde las personas van “arrastradas a votar”.

Apuntó que, de esa forma, el reclamo no existe y “se cortaron de base los mecanismos de exigencia de derechos de los ciudadanos y se manejan como una élite impune, y cada vez es más cínica y descarada la relación de la clase política con la ciudadanía”.

“Ya están protegidos por un sistema de lealtades y complicidades con los demás poderes del Estado”, expresó. Indicó que el Poder Judicial está cooptado por el Poder Ejecutivo y el Parlamento, por lo tanto, carece por completo de independencia.

“El Poder Judicial no es pobrecito y no podemos decir ‘ay, mirá cómo juegan por él’. Tiene como pago una cuota de roca y de dinero de lo que ellos se benefician. No son las víctimas del Parlamento”, recalcó.

Populismo. Milda destacó que en una época electoral se dio la expulsión de Óscar González Daher y la renuncia de Jorge Oviedo Matto, como fue en diciembre del año pasado.

“Se hizo para impresionar a un electorado y también por la crítica de la prensa. Se vieron presionados. Necesitaban votos”, recordó.

“Se procedió sabiendo que ambos iban a recuperar sus bancas y desdecirse rápidamente, iban a retroceder en esa decisión. Se sabía que iban a ingresar nuevamente después”, remarcó.

“Fue un acto electoralista que no era de buena voluntad, no tenían buenas intenciones, sino que fue una trampa al electorado. Incluso ambos fueron premiados”, finalizó.

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