Binacionales priorizan el gasto social y abren la canilla a la discrecionalidad

Construir escuelas, hospitales y centros de entretenimientos están en la mira, mediante métodos ajenos a contrataciones públicas. Técnicos insisten en que entes deben solo generar energía eléctrica.

El presidente Mario Abdo Benítez ordenó a Itaipú y a Yacyretá dar especial prioridad a los gastos sociales para construir escuelas, hospitales, centros de entretenimiento y apoyar a la agricultura familiar.

Los tratados de las hidroeléctricas no contemplan taxativamente este tipo de inversiones, solo se menciona el plan social para atender a los afectados por las inundaciones que ocasionaron las construcciones de las represas. Durante la gestión de Nicanor Duarte Frutos se empezaron a destinar recursos para encarar proyectos sociales, lo que trajo críticas del Poder Legislativo en aquel entonces por la falta de control y transparencia.

Si bien las hidroeléctricas desde hace tiempo catalogan estos gastos bajo el concepto de responsabilidad social empresarial, no se guían por la Ley 2051 de Contrataciones Públicas a la hora de hacer sus licitaciones y tienen su propia normativa interna. Hasta ahora, tampoco se someten a las auditorías de la Contraloría General de la República.

El hecho de que no exista una entidad fiscalizadora externa echa un manto de dudas sobre las adjudicaciones. Además, el presupuesto para estas inversiones tiene que incluirse en el precio de la tarifa de venta de energía para poder sostenerse. Si persisten los gastos elevados, los valores de la tarifa no bajarán, lo que hace que la ANDE abone un precio alto y repercute en los consumidores finales.

Los especialistas del sector energético afirman que Itaipú y Yacyretá deben dedicarse exclusivamente a la generación de energía.

Itaipú. Recientemente, Itaipú le prometió a la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) licitar obras por USD 30 millones para el resto del año. Días atrás, otorgó USD 4.850.000 para implementar la quinta fase del proyecto de modernización y tecnificación de la agricultura familiar. Entre sus planes inmediatos figuran la construcción del viaducto del Km 7 de Ciudad del Este por un monto de G. 71.113 millones (USD 12 millones); la construcción, readecuación y ampliación de unidades de salud familiar en Concepción y San Pedro, por USD 3 millones; entre otros emprendimientos. Además, Itaipú se comprometió a respaldar la iniciativa privada de instalar una fábrica textil en el parque industrial del barrio San Francisco.

YacyretÁ. En la agenda de Yacyretá aparecen la construcción de un nuevo mercado municipal en Santaní, por G. 11.000 millones (USD 2 millones); un parque de la salud en Areguá; el financiamiento de terapias intensivas en hospitales de San Juan Bautista y San Ignacio, Departamento de Misiones; el mejoramiento de la infraestructura en Cambyretá, distrito de Itapúa, por G. 24.276 millones (USD 4,3 millones); mientras que se analiza la edificación de un teatro en la Costanera de Encarnación, por pedido de la comuna. La EBY también financiará la construcción de un centro cultural paraguayo en Buenos Aires.

Abdo Benítez también ordenó intensificar las inversiones sociales en obras de infraestructura para educación, salud y vialidad.

NO ES SOLO ENERGÍA. Duarte Frutos, actual titular de la EBY e ideólogo de los gastos sociales, comentó que sería muy triste que las binacionales se utilicen solo para generar energía, especialmente Itaipú, y que Paraguay viva de la renta hidroeléctrica.

“Sería muy triste que empresas tan grandes como Itaipú y Yacyretá se dediquen solamente a generar energía y vivamos del rentismo hidroeléctrico y no pensemos en el desarrollo humano, eso sería trágico. Algunos técnicos cuestionaban esto, los políticos liberales y los del Frente Guasu, pero cuando ellos llegaron al poder ampliaron y profundizaron todos los programas sociales de Itaipú y Yacyretá”, enfatizó.

Añadió que si se piensa en reducir costos, se verá cualquier otro rubro, como el de Recursos Humanos, pero que jamás se cortarán los gastos sociales. También aseguró que todos los procesos se harán con transparencia y los detalles de la licitación se colocarán en la página web.

“Cualquier otro rubro será recortado, pero nunca el apoyo social a los grupos vulnerables y el fomento a la agricultura campesina”, destacó.

 

 

A vivir como “hijo de estanciero”
Axel Benítez, técnico del sector eléctrico, manifestó que las binacionales deben enfocarse en generar energía eléctrica, mejorar la gestión de los recursos y recién después pensar en los programas sociales.
Acotó que parecería que se deja lo principal en manos de terceros, mientras que la preocupación solo radica en cómo gastar la plata que el negocio otorga.
“Una vez que generamos energía y conseguimos mejores beneficios, quizás el segundo paso sea eficiencia en usar dichos recursos. Allí puede entrar lo de Fonacide, gastos sociales y otras cosas.
Si no mejoramos los recursos, ¿por qué nos preocupamos solo en cómo gastarlos? Nadie mira con ojos de patrón, cómo se engorda el ganado, solo nos ponemos como hijo de estanciero a esperar el giro y disfrutar los beneficios lejos del campo”, reflexionó.
Añadió que todo gasto social, por estar incluido en los costos de operación de las binacionales, es incluido en la tarifa.
Es decir, todos los paraguayos pagan (al abonar el servicio de la ANDE), pero solo se lleva las palmas la entidad binacional, según el referente.

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