El “jopara” dificulta el aprendizaje de guaraní­ y castellano, afirman maestros

Paraguay se caracteriza por contar con dos lenguas oficiales, el guaraní­ y el castellano, que se hablan en el 90% del territorio, lo que permite armar frases con ambos idiomas que resulta en un jopara (mezcla). Docentes explican que los nií±os aprenden y prefieren expresarse en jopara porque es el idioma que hablan en la calle y en sus casas.

El informe final de “Estudio sobre la práctica pedagógica en la comunicación en aulas de sexto grado en Paraguay”, financiado por el programa Prociencia del Conacyt, recoge las percepciones de los docentes en aula tanto de zonas rurales como urbanas donde el abordaje del bilingüismo sigue siendo un desafío para el desarrollo pleno de las capacidades de los estudiantes paraguayos.

El estudio explica que en la percepción del docente, el guaraní que debe aprenderse en la escuela, es difícil para los niños quienes presentan dificultades sobre todo en aspectos relativos a la norma de la lengua, tanto en la escritura como para la fonética, y, según los docentes entrevistados, esto ocurre porque los niños hablan jopara; no retienen lo que aprenden en guaraní; y porque la enseñanza del primer ciclo no les proporciona las bases suficientes.

Este informe se valió de la videograbación de las prácticas docentes en el aula, donde se constató que los maestros se encargan de adaptar todas las capacitaciones que reciben en castellano para enseñarlas en guaraní, una modalidad que es propia no solo de contextos rurales sino también en urbanos y es común a todos los programas recibidos.

Tanto para la enseñanza del guaraní como para la del castellano la idea de considerar el interés del niño se mantiene como intuición en torno a la didáctica de la lengua. Sin embargo, el estudio constató en las clases videograbadas que estas son fundamentalmente orales y expositivas donde el docente tiene la palabra la mayor parte del tiempo.

Por otra parte, los docentes entrevistados destacan que a los niños les gusta el guaraní, les gusta hablarlo, lo consideran más simpático y “más ameno que el castellano”, tanto en el contexto rural como en el urbano. Además se destaca que los niños donde el guaraní es su lengua materna participan más, son más activos cuando la maestra involucra en alguna actividad elementos de su entorno, como los animales porque los conocen, y así pierden la vergüenza de hablar en guaraní, lo que no ocurre cuando deben hablar el guaraní-guaraní, el técnico. Frente a él tienen vergüenza de pronunciar mal las palabras. Como estrategia de enseñanza, el estudio recomienda la utilización del humor, la música, la poesía, el cuento de historias y los juegos lingüísticos, entre otros.

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